Isabel Acera      
Psicóloga y Coach ejecutiva y personal

  Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.

Blog

Ante el estrés, ¿qué puedo hacer?

Publicado el 31 Ee agosto Ee 2015 a las 6:25



Has vuelto de las vacaciones y...¿ya estás estresado/a?

El ritmo de vida frenético que seguimos, hoy en día, convierte al estrés en el mal de nuestra sociedad. Los expertos advierten de los efectos devastadores del estrés, la ansiedad y la depresión en el cerebro y de la posibilidad de combatirlos con distintas actividades. El estrés está cada vez más presente en nuestra vida diaria y tiene múltiples efectos negativos para nuestra salud y forma de vida.

 

Si miramos la definición de la palabra estrés en el diccionario nos dice lo siguiente: significa «apretar» y es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Los síntomas son variados tanto a nivel físico (como Opresión en el pecho, hormigueo o mariposas en el estómago, sudor en las palmas de las manos, palpitaciones, dificultad para tragar o para respirar, sequedad en la boca, etc.) como a nivel psicológico (como Inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia, deseos de llorar y/o un nudo en la garganta, irritabilidad, enojo o furia constante o descontrolada, deseos de gritar, golpear o insultar; miedo o pánico, preocupación excesiva, pensamiento catastrófico, etc.).

 

Y ante los todos estos síntomas, ¿qué podemos hacer? Pues, primero de todo debemos remarcar, que cada persona tiene su manera más adecuada de conseguir reducir este estrés. Seguro que habéis escuchado a más de una persona decir que “salir a correr me relaja, desconecto mi mente y no pienso en mis problemas” u otras que se apuntan a diferentes actividades que les relajan, como puede ser yoga, hacer punto de cruz, Mindfulness, etc. Como vemos, son actividades bastante variadas pero que funcionan bien según el tipo de persona.

 

Lo primero que debemos trabajar es el autoconocimiento. Conocernos bien, qué es lo que nos afecta y nos provoca estrés. Como hemos dicho, es una reacción ante alguna situación (no para todos son las mismas) que percibimos como amenazante. Y la percepción es diferente en cada individuo. Así que, lo que a unas personas les provoca estrés, a otras no, o no de la misma forma o intensidad. Una vez que sabemos esto, pasamos a ver qué actividades van bien para disminuir los síntomas del estrés. Es muy probable que lo que a uno le funciona, no sea lo que me vaya bien a mí. Por eso la importancia del autoconocimiento. Detectar a tiempo los síntomas y saber qué hacer ante ellos, es primordial.

 

También la prevención del estrés es importante y nos evitaría momentos de mal estar. Podemos integrar a nuestras vidas diferentes actividades que nos ayuden a estar más calmados y relajados. Así, ante situaciones que nos generen estrés, estaremos más preparados para afrontarlas y salir airosos de ellas.

 

No debemos tener miedo a probar actividades diferentes. Quizás nos han dicho que hacer yoga, por ejemplo, va muy bien, pero resulta que vamos y probamos y no conseguimos lo que queremos. No debemos frustrarnos por ello. Como ya hemos comentado, lo que funciona a una persona no debe ser lo que me funcione a mí. Pero probar y ver que no es nuestra solución, nos sirve para descartar e ir a otra actividad más idónea y adecuada para nosotros. De esa manera, irnos conociendo a nosotros mismos mejor y ver como reaccionamos ante una actividad concreta.

 

Aquí te indicamos ejemplos de actividades que te proponemos y pueden ayudar a relajarte:

 

 

 

 

• Visualización: Las técnicas de visualización son tan potentes que se han venido usando en terapia como un modo de aliviar dolores de todo tipo. Las personas solemos utilizar la imaginación como una forma de sufrimiento añadida, con situaciones desgraciadas que en el momento de visualizarlas nos afectan orgánicamente ya que como hemos experimentado solo imaginar la experiencia ya nos produce ansiedad y desazón, en suma dolor y sufrimiento previo absolutamente innecesarios. Pero podemos utilizar la imaginación al contrario y experimentar el poder de la visualización positiva. Existe una ley que hace que si mis pensamientos y mi imaginación son de carácter negativo mi vida se envolverá en una atmósfera de negatividad y a la postre todo será negatividad. Las técnicas de visualización aportan imágenes positivas y agradables que nos permitan vivir en relajación experiencias orgánicas de dicha, son quizás de los ejercicios más sencillos y atractivos de realizar. Siempre tras los ejercicios de relajación podemos comprobar como parecemos estar envueltos en una nube de positividad, calma y alegría.

 

 

 

 

• Respiración: Una buena respiración es esencial para lograr y mantener una buena salud, así como unos niveles de energía imposibles de obtener y mantener sin el oxígeno adecuado que nos proporciona una buena calidad respiratoria. Podemos perfeccionar nuestra forma de respirar, y como la respiración es un elemento fundamental de la relajación debemos aprender a respirar. Respiración y relajación forman prácticamente un todo inseparable por naturaleza. Hay una gran cantidad de técnicas que usan la respiración como eje en la obtención de una relajación intensa. Las técnicas respiratorias son muy útiles, ya que en muchas ocasiones las personas se resisten a relajarse sin saberlo siquiera, existe una actitud de tensión crónica de los músculos flexores que dobla su cuerpo hacia delante y ni siquiera perciben que esto sucede, o si se dan cuenta no tienen conciencia de que es una tensión involuntaria la que le impide relajar la musculatura. La respiración como el latido forman parte de un ritmo esencial y poderoso, la normalización de la respiración facilita la relajación y el retorno a la experiencia de frescura y vitalidad.

 

 

 

 

• Mindfulness: “atención o conciencia plena”. Esta técnica consiste en centrarnos en el momento presente de tal forma que no valoremos lo que se percibe o se siente, sino que aceptemos nuestras emociones tal cual nos nacen, sin controlarlas o evitarlas, eliminando así la frustración o ansiedad que puede producirnos el hecho de enfrentarnos a una situación que, aunque lo intentemos, no podemos cambiar o modificar. Una técnica de relajación y meditación que nos ayuda no sólo a reducir el estrés, sino que además puede aliviar los síntomas de trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión, gracias a que, según los especialistas, contribuye a reducir los estados emocionales negativos, como el enfado, y a incrementar los sentimientos positivos como la alegría y la satisfacción. A través de un proceso de meditación no sólo nos va a ayudar a relajar nuestra mente, sino que va a tener beneficios directos en nuestro organismo, ya que, al conectar cuerpo y mente, se establece una relación que permite a la persona reconocer también las señales de que algo va mal que le envía su cuerpo.

 

 

 

 

• Movimiento: con Chin Kung que es una terapia medicinal de origen chino basada en el control de la respiración. Ayuda a eliminar las tensiones y el estrés, siendo un auténtico caudal de paz que aporta salud y vitalidad. Según sus principios, el buen estado de la salud de cada uno dependerá de nuestra capacidad para conseguir el correcto equilibrio entre la mente y el cuerpo; y dicho bienestar se logra, principalmente, a través de la meditación y del control de la respiración. La traducción literal de chi kung sería ‘el trabajo de la respiración’, ya que este método terapéutico incide especialmente en la importancia de que nuestra respiración sea consciente y acompañe a cada uno de nuestros movimientos y pensamientos. Quienes la practican aseguran que les ayuda a eliminar las tensiones y el estrés del día a día y que es un auténtico caudal de paz que les aporta salud y vitalidad.

 

 

 

 

• Anclaje: Un anclaje es como un disparador en nuestra memoria que provoca un determinado estado o comportamiento. Crear un anclaje consiste en asociar un estímulo sensorial con un estado interno en este caso un estado de relajación. Dicho de otra manera, los anclajes son una relación de tipo estimulo-respuesta o causa-efecto. Este estimulo puede ser visual, auditivo o kinestésico (táctil, olfativo o gustativo) o una combinación de ellos. Todos tenemos “disparadores” o “anclajes” que nos hacen reaccionar de forma automática a diferentes estímulos o situaciones, aunque no seamos conscientes de ellos. Nuestra vida está llena de anclajes que nos benefician y de otros que nos perjudican. Tratando el tema del estrés, en muchas ocasiones vamos entrando en ese estado porque tenemos una respuesta automática en nuestra memoria, que asocia la situación del momento a otras del pasado que nos provocaron ese estrés. Este tipo de respuesta inconsciente la podemos utilizar en nuestro beneficio para conseguir estados de relajación cuando queramos.

 

 

 

 

• Mandalas: El término es originario de la India que significa círculo, disco, óvalo. El mandala sería el centro, la totalidad, el orden del universo, la plenitud. Su propósito inicial es unificar y armonizar, el mero hecho de entrar en un círculo modifica el nivel vibratorio. Es entonces cuando los mandalas producen una unificación de los dos hemisferios del cerebro y armonizan las dualidades y los contrarios, favoreciendo el autoconocimiento y apoyando la meditación. El mandala es el punto neurálgico de un laberinto, allí donde debes llegar, buscando tu propio camino. Tienes una oportunidad muy sencilla de beneficiarte de la paz y armonía que te proporcionan los mandalas. Desarrolla tu creatividad, ya que es un medio de autoconocimiento y autodescubrimiento. Permite encontrar tu fuente de energía vital, tu camino, tu propio centro interior. Facilita la atención, la observación y relajación. Libera de pensamientos negativos y preocupaciones. El mandala es un instrumento de pensamiento. Sus virtudes terapéuticas permiten de recobrar el equilibrio (recentrage), el conocimiento de sí mismo (intuición creativa e interpretación de sus propias creaciones), el sosiego y la calma interna (concentración y olvido de los problemas), necesarios para vivir en harmonía.

 

 

 

 

Por último, pero no menos importante, comentarte que una metodología que te puede ayudar en el autoconocimiento es el Coaching. A través de él, puedes adquirir estos conocimientos sobre ti mismo, que te ayuden a saber cuáles son las situaciones que te generan estrés y cómo relajarte y superarlas. Aunque son situaciones puntuales, suelen repetirse al largo de nuestra vida. Así que es muy importante tenerlas bien identificadas para actuar lo antes posible y este estrés no nos lleve a malestares peores (como ansiedad o depresión).

 

Y tú, ¿qué haces para relajarte?

 

Categorías: Relajación, Coaching

Añade un comentario

¡Vaya!

Oops, you forgot something.

¡Vaya!

Las palabras que has introducido no coinciden con el texto. Inténtalo de nuevo.

0 comentarios