Isabel Acera      
Psicóloga y Coach ejecutiva y personal

  Si puedes soñarlo, puedes hacerlo.

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¿Cómo crear nuevas oportunidades de negocio?

Publicado el 2 Ee febrero Ee 2017 a las 6:15 Comments comentarios (0)

Hoy en día, nacen muchos proyectos y empresas que después de un tiempo no acaban funcionando. Es complicado encontrar una idea novedosa y que pueda tener éxito en el mercado. En este sentido, hay diferentes técnicas de creatividad que nos pueden ayudar a buscar nuevas oportunidades de negocio. Una de ellas, es la llamada Estrategia del Océano Azul, creada por W. Chan Kim en el año 1990, y que busca dejar a un lado la competencia entre las empresas, ampliando el mercado a través de la innovación.

Lo que las compañías necesitan para lograr ser exitosas en el futuro es dejar de competir entre sí. En los últimos veinticinco años, todo el pensamiento estratégico ha sido dirigido al océano rojo; la administración define que en la competencia está el éxito o el fracaso de las compañías, lo que ha permitido a muchos saber desempeñarse hábilmente en este mundo, pero desconociendo que otro tipo de estrategia podría generar mejores resultados, sin preocuparse tanto por la competencia.

El Océano rojo representa todas las industrias existentes en la actualidad. En los océanos rojos los límites de las industrias están perfectamente definidos y son aceptados tal cual son. Además, las reglas del juego competitivo son conocidas por todos. En este mundo, las empresas tratan de superar a los rivales arañando poco a poco cuota de mercado. Conforme aparecen más competidores, las posibilidades de beneficios y crecimiento disminuyen, los productos se estandarizan al máximo y la competencia se torna sangrienta (de ahí el color rojo de los océanos).

Los océanos azules, por el contrario, se caracterizan por la creación de mercados en áreas que no están explotadas en la actualidad, y que generan oportunidades de crecimiento rentable y sostenido a largo plazo. Hay océanos azules que no tienen nada que ver con las industrias actuales, aunque la mayoría surge de los océanos rojos al expandirse los límites de los negocios ya existentes. El hecho fundamental es que cuando aparecen los océanos azules, la competencia se torna irrelevante, pues las reglas del juego están esperando a ser fijadas.

Principios para desarrollar una estrategia de océano azul:

1- Crear nuevos espacios de consumo.

2- Centrarse en la idea global, no en los números.

3- Ir más allá de la demanda existente.

4- Asegurar la viabilidad comercial del océano azul.

 

Como ejemplo de océano azul, tenemos el mundialmente famoso Cirque du Soleil. Creado en Canadá en 1984 por un grupo de actores, sus representaciones han conseguido llegar a más de cuarenta millones de personas en noventa ciudades de todo el planeta. A primera vista, pocos considerarían una buena idea montar una empresa relacionada con el mundo del circo. De hecho, el circo, como concepto tradicional, está de capa caída. Pero ¿cómo hicieron para crearlo a partir de la idea de los circos tradicionales? Aquí tenéis la matriz para trabajar estas ideas:


 

Por ejemplo, para crear un circo diferente de los que hay (como hicieron con el Cirque du Soleil): ¿qué debo eliminar de lo que ya existe? ¿Qué debo reducir? ¿Qué debería incrementar? Y por último, ¿qué crear de nuevo para ser diferentes?

 

Y tú, ¿dónde navegas en: océano rojo o en azul?

 

 

 

 

 

Ante el estrés, ¿qué puedo hacer?

Publicado el 31 Ee agosto Ee 2015 a las 6:25 Comments comentarios (0)



Has vuelto de las vacaciones y...¿ya estás estresado/a?

El ritmo de vida frenético que seguimos, hoy en día, convierte al estrés en el mal de nuestra sociedad. Los expertos advierten de los efectos devastadores del estrés, la ansiedad y la depresión en el cerebro y de la posibilidad de combatirlos con distintas actividades. El estrés está cada vez más presente en nuestra vida diaria y tiene múltiples efectos negativos para nuestra salud y forma de vida.

 

Si miramos la definición de la palabra estrés en el diccionario nos dice lo siguiente: significa «apretar» y es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada. Los síntomas son variados tanto a nivel físico (como Opresión en el pecho, hormigueo o mariposas en el estómago, sudor en las palmas de las manos, palpitaciones, dificultad para tragar o para respirar, sequedad en la boca, etc.) como a nivel psicológico (como Inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia, deseos de llorar y/o un nudo en la garganta, irritabilidad, enojo o furia constante o descontrolada, deseos de gritar, golpear o insultar; miedo o pánico, preocupación excesiva, pensamiento catastrófico, etc.).

 

Y ante los todos estos síntomas, ¿qué podemos hacer? Pues, primero de todo debemos remarcar, que cada persona tiene su manera más adecuada de conseguir reducir este estrés. Seguro que habéis escuchado a más de una persona decir que “salir a correr me relaja, desconecto mi mente y no pienso en mis problemas” u otras que se apuntan a diferentes actividades que les relajan, como puede ser yoga, hacer punto de cruz, Mindfulness, etc. Como vemos, son actividades bastante variadas pero que funcionan bien según el tipo de persona.

 

Lo primero que debemos trabajar es el autoconocimiento. Conocernos bien, qué es lo que nos afecta y nos provoca estrés. Como hemos dicho, es una reacción ante alguna situación (no para todos son las mismas) que percibimos como amenazante. Y la percepción es diferente en cada individuo. Así que, lo que a unas personas les provoca estrés, a otras no, o no de la misma forma o intensidad. Una vez que sabemos esto, pasamos a ver qué actividades van bien para disminuir los síntomas del estrés. Es muy probable que lo que a uno le funciona, no sea lo que me vaya bien a mí. Por eso la importancia del autoconocimiento. Detectar a tiempo los síntomas y saber qué hacer ante ellos, es primordial.

 

También la prevención del estrés es importante y nos evitaría momentos de mal estar. Podemos integrar a nuestras vidas diferentes actividades que nos ayuden a estar más calmados y relajados. Así, ante situaciones que nos generen estrés, estaremos más preparados para afrontarlas y salir airosos de ellas.

 

No debemos tener miedo a probar actividades diferentes. Quizás nos han dicho que hacer yoga, por ejemplo, va muy bien, pero resulta que vamos y probamos y no conseguimos lo que queremos. No debemos frustrarnos por ello. Como ya hemos comentado, lo que funciona a una persona no debe ser lo que me funcione a mí. Pero probar y ver que no es nuestra solución, nos sirve para descartar e ir a otra actividad más idónea y adecuada para nosotros. De esa manera, irnos conociendo a nosotros mismos mejor y ver como reaccionamos ante una actividad concreta.

 

Aquí te indicamos ejemplos de actividades que te proponemos y pueden ayudar a relajarte:

 

 

 

 

• Visualización: Las técnicas de visualización son tan potentes que se han venido usando en terapia como un modo de aliviar dolores de todo tipo. Las personas solemos utilizar la imaginación como una forma de sufrimiento añadida, con situaciones desgraciadas que en el momento de visualizarlas nos afectan orgánicamente ya que como hemos experimentado solo imaginar la experiencia ya nos produce ansiedad y desazón, en suma dolor y sufrimiento previo absolutamente innecesarios. Pero podemos utilizar la imaginación al contrario y experimentar el poder de la visualización positiva. Existe una ley que hace que si mis pensamientos y mi imaginación son de carácter negativo mi vida se envolverá en una atmósfera de negatividad y a la postre todo será negatividad. Las técnicas de visualización aportan imágenes positivas y agradables que nos permitan vivir en relajación experiencias orgánicas de dicha, son quizás de los ejercicios más sencillos y atractivos de realizar. Siempre tras los ejercicios de relajación podemos comprobar como parecemos estar envueltos en una nube de positividad, calma y alegría.

 

 

 

 

• Respiración: Una buena respiración es esencial para lograr y mantener una buena salud, así como unos niveles de energía imposibles de obtener y mantener sin el oxígeno adecuado que nos proporciona una buena calidad respiratoria. Podemos perfeccionar nuestra forma de respirar, y como la respiración es un elemento fundamental de la relajación debemos aprender a respirar. Respiración y relajación forman prácticamente un todo inseparable por naturaleza. Hay una gran cantidad de técnicas que usan la respiración como eje en la obtención de una relajación intensa. Las técnicas respiratorias son muy útiles, ya que en muchas ocasiones las personas se resisten a relajarse sin saberlo siquiera, existe una actitud de tensión crónica de los músculos flexores que dobla su cuerpo hacia delante y ni siquiera perciben que esto sucede, o si se dan cuenta no tienen conciencia de que es una tensión involuntaria la que le impide relajar la musculatura. La respiración como el latido forman parte de un ritmo esencial y poderoso, la normalización de la respiración facilita la relajación y el retorno a la experiencia de frescura y vitalidad.

 

 

 

 

• Mindfulness: “atención o conciencia plena”. Esta técnica consiste en centrarnos en el momento presente de tal forma que no valoremos lo que se percibe o se siente, sino que aceptemos nuestras emociones tal cual nos nacen, sin controlarlas o evitarlas, eliminando así la frustración o ansiedad que puede producirnos el hecho de enfrentarnos a una situación que, aunque lo intentemos, no podemos cambiar o modificar. Una técnica de relajación y meditación que nos ayuda no sólo a reducir el estrés, sino que además puede aliviar los síntomas de trastornos psicológicos como la ansiedad y la depresión, gracias a que, según los especialistas, contribuye a reducir los estados emocionales negativos, como el enfado, y a incrementar los sentimientos positivos como la alegría y la satisfacción. A través de un proceso de meditación no sólo nos va a ayudar a relajar nuestra mente, sino que va a tener beneficios directos en nuestro organismo, ya que, al conectar cuerpo y mente, se establece una relación que permite a la persona reconocer también las señales de que algo va mal que le envía su cuerpo.

 

 

 

 

• Movimiento: con Chin Kung que es una terapia medicinal de origen chino basada en el control de la respiración. Ayuda a eliminar las tensiones y el estrés, siendo un auténtico caudal de paz que aporta salud y vitalidad. Según sus principios, el buen estado de la salud de cada uno dependerá de nuestra capacidad para conseguir el correcto equilibrio entre la mente y el cuerpo; y dicho bienestar se logra, principalmente, a través de la meditación y del control de la respiración. La traducción literal de chi kung sería ‘el trabajo de la respiración’, ya que este método terapéutico incide especialmente en la importancia de que nuestra respiración sea consciente y acompañe a cada uno de nuestros movimientos y pensamientos. Quienes la practican aseguran que les ayuda a eliminar las tensiones y el estrés del día a día y que es un auténtico caudal de paz que les aporta salud y vitalidad.

 

 

 

 

• Anclaje: Un anclaje es como un disparador en nuestra memoria que provoca un determinado estado o comportamiento. Crear un anclaje consiste en asociar un estímulo sensorial con un estado interno en este caso un estado de relajación. Dicho de otra manera, los anclajes son una relación de tipo estimulo-respuesta o causa-efecto. Este estimulo puede ser visual, auditivo o kinestésico (táctil, olfativo o gustativo) o una combinación de ellos. Todos tenemos “disparadores” o “anclajes” que nos hacen reaccionar de forma automática a diferentes estímulos o situaciones, aunque no seamos conscientes de ellos. Nuestra vida está llena de anclajes que nos benefician y de otros que nos perjudican. Tratando el tema del estrés, en muchas ocasiones vamos entrando en ese estado porque tenemos una respuesta automática en nuestra memoria, que asocia la situación del momento a otras del pasado que nos provocaron ese estrés. Este tipo de respuesta inconsciente la podemos utilizar en nuestro beneficio para conseguir estados de relajación cuando queramos.

 

 

 

 

• Mandalas: El término es originario de la India que significa círculo, disco, óvalo. El mandala sería el centro, la totalidad, el orden del universo, la plenitud. Su propósito inicial es unificar y armonizar, el mero hecho de entrar en un círculo modifica el nivel vibratorio. Es entonces cuando los mandalas producen una unificación de los dos hemisferios del cerebro y armonizan las dualidades y los contrarios, favoreciendo el autoconocimiento y apoyando la meditación. El mandala es el punto neurálgico de un laberinto, allí donde debes llegar, buscando tu propio camino. Tienes una oportunidad muy sencilla de beneficiarte de la paz y armonía que te proporcionan los mandalas. Desarrolla tu creatividad, ya que es un medio de autoconocimiento y autodescubrimiento. Permite encontrar tu fuente de energía vital, tu camino, tu propio centro interior. Facilita la atención, la observación y relajación. Libera de pensamientos negativos y preocupaciones. El mandala es un instrumento de pensamiento. Sus virtudes terapéuticas permiten de recobrar el equilibrio (recentrage), el conocimiento de sí mismo (intuición creativa e interpretación de sus propias creaciones), el sosiego y la calma interna (concentración y olvido de los problemas), necesarios para vivir en harmonía.

 

 

 

 

Por último, pero no menos importante, comentarte que una metodología que te puede ayudar en el autoconocimiento es el Coaching. A través de él, puedes adquirir estos conocimientos sobre ti mismo, que te ayuden a saber cuáles son las situaciones que te generan estrés y cómo relajarte y superarlas. Aunque son situaciones puntuales, suelen repetirse al largo de nuestra vida. Así que es muy importante tenerlas bien identificadas para actuar lo antes posible y este estrés no nos lleve a malestares peores (como ansiedad o depresión).

 

Y tú, ¿qué haces para relajarte?

 

Taller de Desarrollo del Lyderazgo

Publicado el 18 Ee mayo Ee 2015 a las 14:30 Comments comentarios (0)

TALLER DE DESARROLLO DEL LYDERAZGO 

Este 30 de mayo realizamos un taller de Desarrollo del Liderazgo en Manresa. Será de 9 a 15h.

Para más información e incripciones entrar aquí: www.hazlodyferente.com



No hagas al otro lo que no quieres que te han a ti...¿o sí?

Publicado el 27 Ee febrero Ee 2015 a las 6:00 Comments comentarios (0)

NO LE HAGAS AL OTRO LO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN A TI...¿O SI?


¿Cuántas veces hemos escuchado que evitaríamos muchos problemas y conflictos con los demás si no hiciéramos al otro lo que no nos gusta para nosotros? Y yo me pregunto: ¿Todos somos iguales? ¿El otro quiere lo mismo que yo? Pues para mi la respuesta es clara: No. Podemos encontrarnos personas muy parecidas a nosotros, con unos valores similares. hay algunos valores que podemos verlos como "universales", como podría ser respetar a los demás y ser repetado. Pero no podemos generalizar, ya que cada persona es el resultado de su historia, de lo que ha vivido. Y cada uno a vivido su situación, su vida. 

Nosotros nunca nos podremos poner en el lugar del otro, pero sí acercarnos a ese lugar lo más posible. Piensa que la otra persona tiene unas vivencias que tu no las has tenido, entonces puedes acercarte a su lugar, pero no "ponerte" en él, ese lugar "es suyo". Esto es la empatía, capacidad muy valorada hoy en día y que escuchamos en muchos sitios. 

Teniendo en cuenta esto, ¿Cómo tu quieres ser tratado? ¿Igual que todos o de la manera qué quiera el otro? Yo puedo decir que me gustaría ser tratada cómo yo quiera y me sienta bien. Según mis valores y principios. Pero entiendo que los demás no deben sentirse bien con lo mismo que yo. ¿Y qué puedo hacer para conocer al otro mejor y no tratarlo cómo me trataría a mi misma? Pues escuchando, observando a la otra persona. Con una escucha activa de lo que dice, lo que piensa, de su comportamiento, podremos saber más de esa persona. Y si hay dudas, preguntándole directamente. Esto nos puede acercar más a esa persona y poder tratarla cómo quiera ser tratada. 





Pongamos un ejemplo: hay personas que no toleran bien las críticas (sean o no constructivas, ahí no voy a entrar ahora) y otras que agradecen éstas porque las ven como una oportunidad para mejorar. Ahora imaginemos que esto te pasa con tu pareja, ¿qué debes hacer? Como yo quiero que me digan lo que puedo hacer mal para mejorar y crecer como persona, pues trato a mi pareja igual. Siguiendo la frase "no hagas al otro lo que no quieras que te hagan a ti y viceversa", yo diría críticas a mi pareja. Y entonces resulta que se enfada conmigo. "No lo entiendo, no le estoy diciendo nada que yo no quisiera para mi. Si es un "bien" para ella/él". ¿Seguro? ¿O es un bien para ti? Pero ahí no acabaría, además hay momentos que pienso "si hago tal cosa que le molesta o cree que está mal, ¿por qué no me lo dice? Yo necesito saberlo para mejorar". Pero resulta que tu pareja no te lo dice porque a ella no le gustaría que se lo dijesen. Menudo lío, ¿verdad? En esta situación, ¿cómo nos sentiríamos? ¿y nuestra pareja?





Te animo a reflexionar sobre el tema: ¿Cómo quieres que te traten? ¿Cómo tratas a los demás? ¿Qué puedo hacer para evitar conflictos en las relaciones? ¿Cómo veo al otro? Y esta última pregunta es un punto importante a analizar, pero no será hoy que la trataremos. ;)


I JORNADA DE COACHING Y CRECIMIENTO PERSONAL EN LA CATALUNYA CENTRAL

Publicado el 9 Ee febrero Ee 2015 a las 6:55 Comments comentarios (0)

I JORNADA DE COACHING Y CRECIMIENTO PERSONAL


La Asociación Coaching C7, a la que pertenezco, organiza para el próximo sábado 21 de marzo la Primera Jornada de Coaching y Crecimiento Personal de la Cataluña Central que lleva por título “Atrévete a ser el protagonista de tu vida”. El acto se llevará a cabo en la sala pequeña del teatro Kursaal de Manresa, de las 10 a las 19.30 horas. En esta ocasión se reunirán 6 coach y formadores de reconocido prestigio como son Raimon Samsó, Xesco Espar, Mónica Fusté, Meritxell Obiols, Albert Riba y Cristina de Arozamena. En esta jornada los ponentes compartirán diversas herramientas y técnicas para ayudar al desarrollo personal y profesional de los asistentes.


Dirigida a emprendedores, personas que están en paro y que quieren emprender, coachs noveles y personas que les gustan los temas de autoconocimiento y crecimiento personal. El objetivo de la jornada es poder ayudar al máximo posible de personas que no saben cómo empezar a emprender o que sencillamente no están sacando el rendimiento que quisieran a sus proyectos. También a quien quiere coger con determinación las riendas de su vida, o sencillamente cambiar o mejorar algún aspecto del ámbito personal o profesional.


Aquí os dejo el link con toda la información:


http/coachingc7.com/es/


¡¡¡ATRÉVETE!!! ¡¡¡Y NO TE LO PIERDAS!!




¿Cuál es tu propósito?

Publicado el 25 Ee enero Ee 2015 a las 17:15 Comments comentarios (0)

¿CUÁL ES TU PROPÓSITO?


¿Nos hemos preguntado alguna vez para que hacemos lo que hacemos? Saber nuestro propósito fundamental es necesario para dar sentido a todo lo que hacemos. Cuando lo sabemos, vemos claramente qué es lo que nos mueve y nos lleva a la acción, nuestra motivación.

Cuando no sabemos nuestro propósito, nos podemos desorientar y esto nos puede llevar a hacer que otros nos lleven por el suyo. De esta manera nos convertimos en "simples máquinas" insatisfechas en lo que hacemos y sin sentirse nada responsables de lo que se hace. Triste ¿verdad? Pero esto es muy común y hay muchas personas que van por la vida de esta manera. Podemos ver muchos casos en las empresas, donde si preguntamos a sus trabajadores sobre su propósito allí, seguro que no tiene mucho que ver con su motivación. 

Para salir de esto es importante que, de tanto en tanto, nos realicemos una pregunta: "¿para qué?". Muy útil tanto en tu vida personal como en la profesional. El propósito debe indicar el "para qué" de más nivel al que se dirigen todas tus acciones. Este será el más motivador. 

Para reflexionar sobre el sentido y propósito que damos a nuestro trabajo, os dejo aquí esta metáfora, que para mi fue muy importante, hace un tiempo, en mi reflexión sobre mi vida profesional y el cambio que hice.

Un viajante de Francia, viajaba por España para conocer el país, en el siglo XIII, deseaba conocer las maravillas de este país del que había oído hablar pero no conocía nada.

Un día en su caminar, encontró una cantera donde varios maestros de la piedra estaban picando trozos de piedra. Retiraban la pieza y moldeaban su forma, dejando entrever figuras y ornamentos de algún edificio.

El viajero se acercó ya que el golpeteo coordinado de los picapedreros llamaba la atención.

Al acercarse observo que había tres picapedreros juntos tallando la piedra. El primero de ellos refunfuñaba, se quejaba continuamente y maldecía el día, el segundo simplemente callado se dedicaba a picar y el tercero, sorprendentemente, cantaba y silbaba.

El viajero acudiendo al primer picapedrero le preguntó: "Estimado Señor, ¿que andan haciendo?", éste le respondió: "Picando piedras, todo el día igual, todos los días del año. Sólo picar y picar, nos dan un patron de forma y a reproducirlo. Es agotador, no hay trabajo peor que éste en el mundo, mis musculos y mis huesos ya no pueden más".

El viajero apesadumbrado por la contestación se dirigió al segundo picapedrero y le preguntó: "Estimado Señor, ¿que hacen?" . El segundo picapedrero con voz lenta, y con resignación comentó: "Picar estas piedras para que salgan formas de decoración, es un trabajo sencillo, solo tienes que reproducir lo que el maestre nos da en un plano. Bueno no es ni el mejor ni el peor trabajo del mundo, sólo es un trabajo, vengo lo hago y me pagan por el. Mantengo a mi familia, prefiero no pensar mucho más".

El viajero con poca esperanza se dirigió al tercer pidapedrero y lo observo. Éste último no paraba de cantar y silvar a pesar de que tenía la mísma edad que los otros. Curioso, no se le notaba tan agotado ni tan resignado, e incluso pasaba la mano de forma cariñosa por la piedra cuando daba un par de golpes con su martillo y cincel. La miraba, sonreía, y volvía a picar cantando. El viajero que no entendía que ocurría volvió a realizar la misma pregunta "Estimado Señor, ¿por qué tan contento? ¿que estan haciendo?"

El tercer pidapedrero le contesto con absoluta cara de alegría: "¡Estoy construyendo una Catedral!"




Y tu, ¿para qué "picas piedras"?

¿Nos atrevemos a soñar?

Publicado el 20 Ee enero Ee 2015 a las 10:45 Comments comentarios (1)

¿NOS ATREVEMOS A SOÑAR?


Muchas veces, durante nuestra vida, sentimos que no hacemos las cosas como quisiéramos o nos gustaría cambiar algún aspecto y nunca damos el paso. Por ejemplo, estás estudiando una carrerra que resultó ser elección de lo que debo hacer, pero no de lo que me apasiona y no me siento a gusto realizándola. O puede que cada día te levantes a trabajar, pero sin ninguna motivación hacia tu trabajo. Piensas: "me gustaría trabajar de..., pero no puedo dejar mi trabajo". ¿Seguro que no puedes? 

Tenemos unas creencias de lo que se debe o no hacer, que nos limitan y no nos movemos de ese punto en el que estamos. Unas creencias son adquiridas con los años, desde pequeños. Y en nuestro presente están muy ancladas y nos influyen en nuestras decisiones de cada día. No nos suelen enseñar a creer en nosotros mismos ni a tener claro lo que queremos. Y esto último, no es nada malo, ni es de ser prepotentes, que es lo que a veces pensamos de las personas que sí actúan así (que creen en ellos mismos y saben perfectamente lo que quieren). Esto nos ayuda a soñar en lo que queremos y nos da un empujón a ponernos en marcha para conseguirlo. Pero hay que tener en cuenta un aspecto importante de porqué la mayoría de personas no lo hacen, que es en lo que hoy quiero profundizar, que es el salir de nuestra zona de confort.




Ésta es la zona dónde nos movemos normalmente, dónde están las cosas conocidas, agradables o no, dónde nos sentimos cómodos, es lo que conoces. Por ejemplo, tus hábitos, tus rutinas, tus habilidades, conocimientos, actitudes y comportamientos, son también parte de tu zona de confort.

Al rededor de ésta, estaría tu zona de aprendizaje. Aquí sales y amplías tus conocimientos, tu visión del mundo; como por ejemplo cuando viajas a otros países desconocidos para ti. En esta zona observas, comparas, incluso experimentas cosas nuevas. Decir que, hay gente que les encanta estar en esta zona, para aumentar sus aprendizajes y vivencias. Aunque también los hay que no se sienten cómodos y se asustan. De ahí que se queden en su zona de confort.




Más allá de tu zona de aprendizaje, está la llamada zona de pánico o de no experiencia. A esta zona habrá personas que te aconsejen no ir: ¿y si te sale mal?, no sabes lo que hay ahí fuera, ¡puede ser terrible! Pero...¿y si no es así? ¿Y si...sí sale bien? Y nos preguntamos: ¿debemos salir? Yo, te digo. Te animo a hacerlo. Es la zona de grandes retos y de cosas que antes no habías hecho. De posibles soluciones a situaciones de dificultad que tengas o a situaciones paralizadas des de hace mucho tiempo sin saber salir de ellas, porque siempre recurres a las mismas cosas. Y te lo digo por propia experiencia...a todos nos ha pasado (y nos pasa). ¿Qué puede pasar si sales y pruebas una cosa nueva? Pues nada negativo. Puede salir bien, y eso es perfecto. O puede no salir, pero de eso se aprende y te lleva a probar otras cosas, hasta que sí salga bien. Entonces, ambos resultados son buenos. Además, tranquilo/a, si sales, siempre puedes volver. Lo único que pasará es que harás un poco más extensa tu zona de confort y aprendizaje. ¡Y esto es genial! No pierdes nada, añades.

No debes tener miedo a perder lo que tienes o lo que eres. Eso no pasará.




 Es normal que los miedos surjan en esos momentos (miedo a fallar, a hacer el rídiculo, al que dirán y/o pensarán de ti, a no estar preparado...). Si gestionas bien tus miedos, buscas y encuentras bien tu motivación y aumentas tu autoestima (porque tú puedes hacerlo, y que nadie te diga lo contrario), conseguirás lo que te propongas. Y para ello tendrás que pasar a la acción, saliendo de tu zona de confort y experimentando nuevos retos y sensaciones. Y aprendiendo muchas cosas. ¡Ah! Y no te olvides que siempre puedes volver a tu zona de confort a "coger" tus habilidades y fortalezas. Que las tienes, como todos, y te irán genial para seguir aprendiendo y avanzando hacia tu sueño.

Recuerda: la vida comienza al final de tu zona de confort.

¿A qué esperas? ¡Da el salto ya! ¡A por tu sueño!




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